lunes, 9 de septiembre de 2013

Empleo en Colombia

Hoy no hablaré de economia, al menos no en el sentido estricto de la palabra, hoy me referire justamente a un factor que afecta el crecimiento economico del país y que viene lastrando pesadamente nuestro entorno profesional, que afecta nuestro patron de comportamiento, que genera bajas en la productividad y que a la larga tiende a crear patrones obsesivos compulsivos en los ciudadanos, me referire de manera explicita a las condiciones laborales a las cuales se somete a muchos empleados, quienes por temor a salir de su zona de confort aguantan de manera constante abusos de sus empleadores, quienes hacienda valer su "posición" de autoridad pretenden hacer cumplir las tareas a punta de gritos y maltratos.
 
Empleadores que contratan a sus empleados bajo la discutible figura de "Dirección, Manejo y Confianza", solo con el perverso sentido de no pagarles horas extras y forzarles a trabajar de manera continua jornadas de mas de 48 horas y me detengo especialmente en este punto, porque este hecho se traduce directamente en menores cifras de generación de empleo, es claro que si una empresa require que un trabajador labore sin descanso jornadas superiors a las 8 horas diarias, lo que requiere entonces es contratar un Segundo trabajador, no explotar de manera indebida al primero, eso desde la epoca antigua se conoce como "esclavitud", lo mas ironico es que pese a que en teoria se encuentra abolida, muchos de nuestros bien amados "empleadores" la siguen ejerciendo en la actualidad.
 
Es probable que despues que lean este artículo, muchos de los empleadores, dejen de hacerme el "favor" de tomarme en cuenta para sus nominas laborales, pues bien, les recuerdo a todos, que el trabajo es un intercambio commercial y no un favor, en el cual a cambio de un activo removable, ilimitado y recuperable como el dinero, se entrega uno no recuperable, invaluable y limitado como es el tiempo, que en una segunda medida, son sus empresas las que necesitan empleados y somos en últimas nosotros quienes hacemos el enorme favor de mover el ciclo economico y contribuir en el ciclo de generación de riqueza, pero parece que eso poco importa y que con unas cuantas monedas se puede cubrir la decencia y la etica que deben imperar en una sociedad moderna.
 
Parece que los empleados debemos soportar los continuos gritos y maltratos de empleadores que se quedaron anquilosados en una escuela administrativa que quiza dio frutos hace mas de dos milenios, parece que el estado no ha entendido que su labor es garantizar el funcionamiento del ciclo economico y que debe obrar de una manera inteligente, constuyendo modelos y analizando relaciones de causalidad buscando sistemas de crecimiento sustentable en el mediano y largo plazo, en lugar de seguir por la misma sendera reactiva que nos ha traido a este punto, a tener discusiones que terminan cambiando normas cada period legislativo, a llevarnos a tener que seguir soportando la misma situación de laxitud y de mediocridad, porque una sociedad es el reflejo de las decisiones de sus dirigentes

martes, 9 de julio de 2013

El Tiempo Nuestro Mayor Activo

Aquello que conocemos como vida y que nos erroneamente medimos en el términos de años, no es mas que un fracción de segundo que transcurre entre el pasado y el futuro, un periodo tan pequeño que es constantemente poco valorado pues nos acostumbramos a su existencia y quizás lo hacemos de manera inconsciente mientras tejemos planes sobre lo que haremos en el futuro o recordamos lo que nos aconteció en el pasado.

Poco a poco nos olvidamos que vivir ocurre en el ahora y no en el ayer ni en el mañana, por lo que inconcientemente malgastamos nuestra riqueza, la cual en efecto no es ningún metal precioso, ni se encuentra almacenado en alguna entidad financiera, nuestro mayor recurso es el tiempo, imposible de acumular aunque lo deseemos, no hay depósitos, ni saldos ni mucho menos intereses, una vez consumido es irrecuperable, por eso Juan Diego Gómez, acierta cuando dice que "la pobreza es una suma de horas mal utilizadas", lo cual podríamos concluir que es cierto, y que se convierte en una experiencia peor cuando se malgastan haciendo algo que no se disfruta y cuando llega nuestro segundo final comprendemos que no hemos vivido ni un solo día de nuestra existencia.
 
La realidad es que muchas veces no somos mas que una sombra de aquello que tenemos el potencial de ser, permitimos que el miedo nuble nuestros sentidos y se transforme en una fuente generadora de una constante angustia que se encarga de llenarnos de sentimientos negativos, los cuales eventualmente terminan degenerando en violencia, y no hablo en el mas sentido estricto de la palabra sino en todo aquel acto que de alguna u otra manera nos convierta en sapos, si aquellos mismos sapos que Miguel Ángel Cornejo utiliza de manera metafórica en sus conferencias y que terminan comiéndose a las luciérnagas solo porque no soportan verlas brillar, o aquellos  visionarios que construyen castillos en el aire tal y como lo menciona Alberto Cortes y quizá no lo hagamos de manera consciente sino  que sencillamente nos dejamos llevar por los demás, para evitar salir de nuestra zona de confort, dejamos que sus demonios nos contaminen y se mezclen con los nuestros, aquellos que nos mantienen ligados al piso, aquellos mismos que nos llevan a ver en el otro aquello que nosotros mismos rechazamos de nuestro propio ser, aquellos que nos mantienen flotando en la nebulosa constante que existe entre el pasado y el futuro, llevándonos a ignorar que cada momento es valioso y que es aquí y ahora donde se define nuestra existencia, en este justo preciso momento y lugar es donde se toman las decisiones que nos llevaran a donde queremos llegar, justo en el momento indicado, no antes ni después.