lunes, 31 de diciembre de 2012

Ley De Victimas Y Restitución de Tierras

La ley de victimas y restitución de tierras proclamada por parte del congreso de la Republica de Colombia en la LEY 1448 DE 2011 y reglamentada en el DECRETO 4800 DE 2011 “por el cual se reglamenta la Ley 1448 de 2011 y se dictan otras disposiciones” y en el DECRETO 4829 DE 2011 “por el cual se reglamenta el capítulo III del título IV de la Ley 1448 de 2011 en relación con la restitución de tierras”, buscan reducir las injusticias y las desigualdades sociales derivadas del conflicto interno que ha golpeado el país durante los últimos 50 años, reconociendo los derechos de las victimas del conflicto, quienes son en su gran mayoría ciudadanos cuyo nivel de riqueza las ubica por debajo de la línea de pobreza extrema y las presenta dentro de la escala mas vulnerable de la sociedad, por lo que la aplicación de esta ley constituye un elemento necesario para eliminar los factores endógenos que afectan de manera importante el conflicto interno.

Ahora bien, la aplicación de la ley de victimas y Los procesos de restitución de tierras y retorno de las comunidades a  sus parcelas, por si mismos son poco menos que inútiles, pues si bien garantizar que las victimas del conflicto reciban una compensación por los daños derivados de la negligencia del estado para haber ejercido su labor constitucional de proteger de manera efectiva los derechos de los ciudadanos, no garantizan ni propenden por garantizar y permitir que las victimas mejoren sus condiciones de vida a través del tiempo de una manera sostenible, ubicando entonces la ley y el programa mas como un afán del estado colombiano de ganar reconocimiento a nivel internacional por medio de la difusión en los medios de comunicación de la aplicación de sus políticas sociales, que por orientar y estructurar programas que sean tendientes a permitir que las victimas superen el umbral de la pobreza extrema; a este punto podría preguntarse que generaría una mejor aplicación de la ley, y claro esta sería la implementación coordinada de políticas sociales y programas de apoyo, tendientes a incrementar la educación de las victimas para la recuperación de sus tierras como unidades productoras de alimentos, bien sea a través del cultivo de vegetales, granos ú otros productos necesarios para el consumo interno o de exportación o a través de la utilización de las tierras como zona de levante de animales; este acompañamiento deberá entonces garantizar la constitución de unidades productivas que sean rentables y sostenibles en el tiempo, lo que implica que el Gobierno nacional bien sea de manera directa o indirecta ubique las fuentes de financiamiento para los proyectos agroindustriales presentados por los beneficiarios de la aplicación de la ley, así como la gestión de la infraestructura necesaria para sacar los productos a los grandes centros distribuidores para el comercio local o de exportación.
 
Considerando a este punto los hechos mencionados previamente donde se indica que los beneficiarios de la ley de victima quizá no tenga el conocimiento suficiente para construir planes de negocios tendientes a constituir proyectos productivos, es necesario brindarle el apoyo por parte del gobierno nacional para elaborar planes que permitan generar interés por parte de inversionistas locales o internacionales.

martes, 4 de septiembre de 2012

El poder de tomar decisiones: Superando los obstáculos del autoengaño

En la vida, tomar decisiones es algo inevitable. Desde la elección más simple hasta la más compleja, cada decisión que tomamos tiene una consecuencia. A menudo, tendemos a categorizar nuestras decisiones en términos de "buenas" o "malas", pero en realidad, todas las decisiones son simplemente elecciones.

Sin embargo, hay momentos en los que nuestras elecciones se vuelven repetitivas y nos llevan a cometer los mismos errores una y otra vez. En tales situaciones, es importante reflexionar y considerar que el problema no siempre es la situación en sí, sino el individuo. Es hora de dejar de hacer excusas y asumir la responsabilidad por nuestras acciones.

La vida puede ser difícil a veces, y no siempre es fácil tomar la decisión correcta. Pero a través de nuestros errores y fracasos, podemos aprender y crecer como individuos. En lugar de ver nuestros errores como un reflejo negativo de nosotros mismos, debemos usarlos como una oportunidad para mejorar y aprender de ellos.

A menudo nos apegamos a nuestras excusas como una forma de justificar nuestras decisiones, incluso cuando sabemos que no son las mejores. Pero la verdadera superación personal comienza cuando somos sinceros con nosotros mismos y enfrentamos nuestras decisiones con honestidad y responsabilidad.

No hay atajos en la vida, pero siempre hay una forma de avanzar. A través de la reflexión, la responsabilidad y la perseverancia, podemos superar los obstáculos que se nos presentan y tomar decisiones más sabias en el futuro. Así que no te rindas, sigue adelante y confía en ti mismo.

martes, 26 de junio de 2012

EL RATÓN Y LA RATONERA

 
Un ratón, mirando por un agujero en la pared ve a un granjero y su esposa abriendo un paquete. Pensó, qué tipo de comida podría haber allí. Quedó aterrorizado cuando descubrió que era una trampa para ratones. Fue corriendo al patio de la granja a advertir a todos: ¡Hay una ratonera en la casa, una ratonera en la casa! La gallina que estaba cacareando y escarbando levantó la cabeza y dijo: Disculpe Sr. Ratón, yo entiendo que es un gran problema para usted, más no me perjudica en nada y no me incomoda. 
 
 
El Ratón fue hacia el cordero y le dice: ¡Hay una ratonera en la casa, una ratonera! - Discúlpeme Sr. Ratón, más no hay nada que pueda hacer, solamente pedir por usted. Quédese tranquilo que será recordado en mis oraciones. El Ratón se dirigió entonces hacia la vaca, y la vaca le dijo: -Pero acaso, ¿Estoy en peligro? Pienso que no, no me molestes. Entonces el Ratón volvió a la casa, preocupado y abatido, para encarar a la ratonera del granjero. Aquella noche se oyó 1 gran barullo, como el de una ratonera atrapando su víctima. La mujer del granjero corrió para ver lo que había atrapado. En la oscuridad, ella no vio que la ratonera había atrapado la cola de una serpiente venenosa. La serpiente mordió a la mujer. El granjero la llevó inmediatamente al hospital. Ella volvió con fiebre. Todo el mundo sabe que para alimentar a alguien con fiebre, nada mejor que una sopa. El granjero agarro su cuchillo, y fue a buscar el ingrediente principal: La gallina. Como la enfermedad de la mujer continuaba, los amigos y vecinos fueron a visitarla. Para alimentarlos, el granjero mató el cordero. La mujer no mejoró y acabó muriendo. El granjero entonces, vendió la vaca al matadero para cubrir los gastos del funeral.
“El mundo no anda mal por la maldad de los malos, sino por la apatía de los buenos. La próxima vez que escuches que alguien tenga un problema y creas que como no es tuyo, no le prestas atención Piénsalo 2 veces. EL QUE NO VIVE PARA SERVIR NO SIRVE PARA VIVIR


Tomado de http://www.galeon.com/mundomatero/2historias.html