Los grandes cambios se gestan en el silencio y no en el bullicio, es
en el silencio cuando al fin podemos escuchar nuestra voz interior,
aquella que constantemente ignoramos, especialmente cuando nuestros
días transcurren sumergidos en el estrés de día a día,
esa voz que nos recuerda una y otra vez que el sitio donde
estamos no es donde queremos estar y que si seguimos avanzando por el
mismo sendero, quizás lleguemos a algún lugar, pero no será a aquel que habíamos planeado, ni mucho menos el
que deseábamos; si queremos cambiar nuestro destino debemos ser conscientes de aquello que deseamos, para de esta manera definir la ruta que nos lleve a donde queremos llegar, quiza eso implique expandir nuestros limites y forzar nuestra zona de confort hasta el punto que nos lleve a la incomodidad.
Entender que no estamos donde deseamos, no significa que seas infeliz, sino que por el contrario, has
logrado comprender que te encuentras recorriendo un sendero equivocado y que
aun estas a tiempo de cambiar de rumbo y buscar tu destino, pero para esto debes desistir continuar recorriendo ese camino pues mientras mas lo hagas, tu meta estará mucho mas distante;
Debes salir de tu zona de confort y comenzar a recorrer el sendero que te lleva a tu meta, entendiendo que el tiempo que pasaste recorriendo el camino equivocado no fue perdida de tiempo, sino una preparación para que puedas llegar a tu destino.
Lograr comprenderlo solo se logra en el silencio, debes entonces acallar el ruido interno y externo, concentrarte en aquello que realmente deseas, comprender como salir de tu situación actual, dejar de lado tus miedos y tus limites