Liderazgo
y Gestión integral de la calidad son dos conceptos fundamentales en el mundo
actual, no obstante los autores que se atreven a plantear tesis sobre ambos
conceptos tienden al menos a confundir el termino relacionado con liderazgo
con el hecho de ser jefe, por lo que no debe hacerse extraño encontrar que
autores como Douglas McGregor lo
planteen como un concepto unidimensional con dos extremos, hecho que a todas
luces es completamente disímil de la realidad, especialmente si consideramos
que el liderazgo trasciende por completo el acto de dar instrucciones e indicar
como realizar una acción, por el contrario el liderazgo invita a la acción por
medio del ejemplo, para mayor ilustración de este tema traigo a colación una
anécdota que se presentó en una conferencia que dictó el señor Miguel Ángel
Cornejo en ciudad de México en una prestigiosa compañía y si bien el director
de la misma quien se encargó de realizar los contactos podría simplemente esa
noche haberse ido a su casa y dejar que sus empleados tomaran el taller, hizo
todo lo contrario y como un atento alumno se ubicó en primera fila para
realizar el proceso de construcción del conocimiento, tomando atenta nota de
las observaciones de su interlocutor, hecho que tuvo un efecto análogo sobre
sus empleados; retomando a Mcgregor y sus dos posiciones opuestas, las cuales
denomina “X” y “Y”, podemos apreciar que el objetivo fundamental de esta
definición consiste en encasillar al líder dentro de uno de los dos perfiles
que propone, ignorando por completo los elementos que llevan a que se dé un
comportamiento determinado. Ahora bien, si unido a este hecho nos apoyamos en
las definiciones presentadas por la docente Wilchez, nos encontramos con una
figura de liderazgo definida en torno a jerarquías organizacionales y patrones
burocráticos, los cuales si bien juegan un papel importante dentro de la toma
de decisiones, se encuentran relacionados con el factor “poder” y con los
procesos de toma de decisiones al interior de las organizaciones pero son
insuficientes para definir un líder.
Si
bien es cierto que al interior de las organizaciones tal y como se puede ver en
las diapositivas, el factor burocrático es decisivo en las primeras instancias
para desarrollar una primera aproximación de elementos claves dentro de un
proceso de planeación estratégica, tales como la elaboración de la visión y el
establecimiento de los elementos que servirán de pilares para el futuro
crecimiento orgánico de la misma, también es innegable que posteriormente será
necesario involucrar a todos los agentes participantes del proceso en cualquier
actividad de trasformación que se lleve a cabo y en tal virtud es altamente
probable que agentes gestores del cambio comiencen a destacar al interior del
proceso, no solo por su compromiso con el mismo sino debido a que con su propio
ejemplo y su orientación al servicio, generan compromiso por parte de sus
colegas; no obstante los actuales paradigmas que gobiernan nuestra sociedad y
que han marcado el desarrollo de teorías durante los pasados siglos han tendido
tal y como se ha venido mencionando previamente han tendido a desdibujar la
línea existente entre jefe y líder, generando a todas luces un serio conflicto
al interior de cualquier actividad que implique la tarea de coordinación puesto
que de manera automática, casi que instintiva se tiende a denominar como
“líder” al coordinador de la actividad, tan solo por el hecho que le es
delegado una posición que tiene poder
y autoridad, lo que se traduce de
manera inmediata en una amenaza latente que puede llevar al fracaso de la
actividad emprendida.
Bajo
las anteriores premisas podemos apreciar como existe entonces una línea muy
delgada entre líder y jefe, la cual como se ha mencionado previamente tiende a
cruzarse de una manera casi descarada, no obstante también es común que
portales económicos como CNN Expansión presenten elementos claves que debe
considerar un individuo para ser un líder y no un jefe, si bien es cierto estos
factores dependerán exclusivamente de la habilidad del autor para describirlos
e incluso para venderlos al lector, dado que existen habilidades que son
netamente subjetivas y dependerán en gran medida de las habilidades de la
persona para relacionarse de una manera efectiva con su entorno, es por esta
razón que me remitiré al segundo hito que se considera al principio de este
ensayo, es decir la Gestión Integral de la Calidad, elemento que debe ser
inherente a la totalidad de los procesos y actividades que desarrolle de manera
efectiva el ser humano, no obstante debido al desarrollo constante de
paradigmas, la naturalidad se ha venido perdiendo y nos ha llevado a
encasillarnos en modelos que en lugar de evolucionar y transformarse a través
del tiempo de manera que puedan ajustarse a las nuevas condiciones que presenta
el entorno, se resisten a hacerlo quedándose anquilosados a las viejas
prácticas y modelos que sirvieron en el pasado, condenando entones actividades
que tendrían futuros promisorios a una extinción paulatina, no obstante no es
extraño que aún en medio de las adversidades puedan darse casos exitosos que
producen resultados asombrosos, notemos como por ejemplo la actual realidad
socio-económica de Colombia si bien dista mucho de ser la soñada, es un ejemplo
de cómo atreverse a romper los viejos paradigmas generan trasformaciones
radicales que modifican la percepción de la realidad y si bien puede sonar a
locura me atrevería a decir que esto es producto del manejo gerencial que se le
ha venido dando a algunos de los temas más importantes de la agenda nacional.
Si
consideramos entonces el caso de la Gestión Integral de la Calidad, podremos
ver que surge más como una consecuencia de un proceso de planeación
estratégica, que busca establecer características que mejoren de manera
significativa la competitividad empresarial, no obstante discierno de este
hecho, dado que deberían ser parte natural del ADN de toda organización de
carácter público o privado desde su misma gestación, esto en esencia porque
facilita el control efectivo de los recursos que participen en el desarrollo de
la actividad con el fin de potencializar el logro del objetivo establecido y
esto a su vez es la esencia del liderazgo; no es extraño entonces que se
presente la confusión entre el rol de jefe y de líder, sin embargo, cuando un
líder haga de una manera óptima su trabajo, nadie lo notará puesto que el éxito
será considerado un logro colectivo de todo el equipo, en tanto cuando un jefe
alcanza su objetivo todos lo sabrán pues el mismo se encarga de hacérselos
saber.
Si
ha tenido la oportunidad de leer y disfrutar algún libro sobre liderazgo,
gestión del cambio, rompimiento de paradigmas y trasformaciones profundas en el
marco empresarial, encontrará un autor destacado y famoso por haber escrito el
libro “Quien se ha llevado mi Queso”, en el cual se plantea como los individuos
enfrentan los retos que les pone la sociedad, atreviéndose a salir de su propia
zona de confort y explorando su entorno buscando de manera efectiva ajustarse a
los retos que este presenta, es cierto, no tenemos control sobre nuestro entorno
pero si tenemos el control sobre como reaccionamos frente a este, con el fin de
aprovechar las oportunidades que genera; partiendo entonces de este enfoque
podemos ver cómo se desarrollan elementos que deben ser considerados por los
gerentes del siglo XXI y venideros para potencializar el desarrollo efectivo de
las organizaciones y de sus colaboradores, buscando constituir células de
trabajo que potencialicen las características individuales para el logro de los
objetivos por medio de encontrar balances
entre los aportes que se realizan para el logro propuesto.
Es
por esto que un gerente efectivo debe romper el mayor paradigma que existe en
el mundo, sentirse por encima de los demás solo por ser llamado “gerente”, lo
que debe recordar es que tiene a su cargo a personas que son mucho más
competentes que el en el desarrollo de actividades específicas y que su
principal motivación es enfocar las energías de todos en el logro de la meta
deseada.
REFERENCIAS
REFERENCIAS
·
6 consejos para no ser jefe,
sino líder. Tomado desde http://www.cnnexpansion.com/mi-carrera/2009/09/11/6-consejos-para-no-ser-jefe-sino-lider
el 6 de Junio de 2013.
·
10 grandes frases de
liderazgo. Tomado desde http://www.soyentrepreneur.com/25148-10-grandes-frases-de-liderazgo.html
el 6 de Junio de 2013.

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