domingo, 22 de febrero de 2015

La corrupción: uno de los males de las sociedades (I)

La corrupción es el eterno parasito de los Estados, no distingue color, estrato social ni movimiento político, infecta todo lo que toca y busca deshacerse de aquello que no logra infectar, de facto, ya en época de la Roma imperial era común ver practicas clientelistas, extorsiones y mordidas, siendo una practica tanto para el mas simple funcionario hasta el mismísimo emperador, en efecto trabajar con el gobierno imperial era la forma mas simple de adquirir riqueza, tanto así existían personajes especializados en proporcionar esta clase de servicios; tan solo se tomaban cartas en el asunto si las acciones corruptas se hacían demasiado evidentes, generando en consecuencia una pena de exilio: ahora bien, si analizamos el caso colombiano, el primer evento que encontramos es publicaciones del problema en las cuales se estima tal y como se indica en el la revista Dinero en su artículo "El Costo de la Corrupción en Colombia", se estima que durante el ano 2013 el costo de la corrupción para la economía nacional se encontraba cercano a los 800 millones de dólares, no obstante si se toma en cuenta información publicada para un periodo mas amplio, partiendo desde el año 1991 hasta el 2010, se encuentra que la cifra se ubica en torno a los 189 billones de pesos, esto implica que anualmente el costo de la corrupción sobre la economía colombiana corresponde al 4% del PIB; podría decirse que este valor es suficiente para cubrir el presupuesto nacional por un año. Este cáncer se ha esparcido a lo largo y ancho de las clases sociales infectando todo lo que toca, sin embargo, lo mas preocupante es que son los mismos estados los que con su ineficiente control lo propician y facilitan.

De hecho el reciente caso presentado en Brasil con la gigante estatal petrolera Petrobras, ha trascendido especialmente en los mercados financieros mundiales, donde la imagen del gigante petrolero se ha visto afectada negativamente con la consecuente descolgada en los precios de las acciones que ha sido magnificada no solo con la reducción en los precios del petróleo sino en la tardanza para publicar los resultados operacionales de la compañía, los cuales al momento de la publicación de este articulo si bien ya han sido presentados, no cuantifican efectivamente las perdidas reales que se derivan del escandalo, además de lo inconmensurable que puede llegar a ser el costo reputacional para la compañía; además de las cancelaciones de proyectos relacionados con el escandalo, dentro de los cuales destacan la  refinería Abreu y Lima, la cual fue cancelada incluso a  pesar de avanzado estado ubicado en torno al 90%


Si bien es cierto que los gobiernos crean entidades con el fin de combatir efectivamente la corrupción, esta requiere mucho mas que estos esfuerzos paliativos desarrollados por agencias a nivel individual, por el contrario se requiere un plan integral que permita combatir la corrupción desde todas sus aristas, incluso si esto representa que en pasos de los procesos se eliminen los controles y tareas humanas y que sean delegados a los correspondientes sistemas de información, los cuales deberán interactuar directamente y de preferencia en línea o en batch, dependiendo de las capacidades del sistema de información; ahora bien, esto mitigaría parte del problema pero no sería una solución al mismo, pues tal y como enuncie inicialmente se requiere combatir la totalidad de las aristas y muchas de estas están relacionadas específicamente con controles a actividades humanas que no pueden ser reemplazadas por elementos tecnológicos.

Hasta ahora se menciona la corrupción como un virus que afecta al sector público, pero en una siguiente entrega se trataran elementos que presentan sus tentáculos alcanzando el sector privado y contaminándolo de manera directa como emisor y receptor.

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