Se nos ha venido convirtiendo en tradición el hacer uso de cualquier elemento que tengamos a la mano para justificar el porque de nuestros actos, pero hacemos especial enfasis cuando las cosas no salen como deseamos, y entonces contraemos dos enferemdades de manera inmediata, "Excusitis" y "Culpitis" esto es, buscar no solo excusas sino culpables; la mas tradicional excusa y el principal culpable siempre termina siendo las Diosas del destino, aludiendo a que ya existe un plan escrito para cada uno de nosotros; no obstante omitimos el hecho que aceptar esta situación básicamente implica que nuestro poder de decisión sobre los actos de nuestro propio existir es nulo y que el libre albedrio es tan solo un eufemismo.
En nuestro afán de no tomar responsabilidad de nuestros actos y el miedo a asumir riesgos sobre aquello ue realmente creemos, nos deriva a pensar que los eventos que ocurren en nuestro existir son producto de las decisiones de alguien mas o peor aún, que suceden porque estaban escritas en un plan definido para nuestras existencias desde el momento de nuestra concepción, mas yo os digo, los hechos ocurren simplemente como causa directa de una cadena coordinada de eventos que son resultado directo de nuestras propias decisiones, de nadie mas y quien diga lo contrario sencillamente es porque se ha dado cuenta que es mucho mas simple delegar sus procesos a alguien mas que asumirlos por si mismo, basta con ver cuantos millones de personas en el mundo convirtieron a Dios en su excusa perfecta para no asumir riesgos, obviar responsabilidades, no tomar acciones directas sobre su vida y simplemente quedarse estancados en el mismo punto, lo mas curioso del caso es que son pocos quienes han entendido que el único plan que Dios o el Destino, tenían para nosotros es que nuestro deber principal parte de aceptar las consecuencias de nuestras decisiones conscientes y enfrentar los los riesgos que lleva nuestra propia existencia.
Yo también lo he hecho, yo también he tenido momentos de debilidad donde he querido flaquear en mi afán de luchar por aquello que quiero en mi vida, yo también he recurrido a la típica frase "Si Dios Quiere", "Todo pasa por algo", pero en el fondo no entendía que ese no es mas que un mecanismo de defensa para disuadirnos de alcanzar aquellos que deseamos, en lugar de continuar la lucha cambiando la estrategia para llegar a nuestro objetivo, el cual debería ser "dejar el mundo, entendiendose mundo como aquel conjunto de personas y espacios con los que compartimos a lo largo de nuestra existencia, como un lugar mucho mejor de lo que estaba"
Yo también lo he hecho, yo también he tenido momentos de debilidad donde he querido flaquear en mi afán de luchar por aquello que quiero en mi vida, yo también he recurrido a la típica frase "Si Dios Quiere", "Todo pasa por algo", pero en el fondo no entendía que ese no es mas que un mecanismo de defensa para disuadirnos de alcanzar aquellos que deseamos, en lugar de continuar la lucha cambiando la estrategia para llegar a nuestro objetivo, el cual debería ser "dejar el mundo, entendiendose mundo como aquel conjunto de personas y espacios con los que compartimos a lo largo de nuestra existencia, como un lugar mucho mejor de lo que estaba"
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